Cultura

MÚSICA Y PATRIMONIO

Enclaves arranca con el taller de Ana Arnaz ‘Dando voces’

La soprano oscense protagoniza este curso de música antigua que se celebrará del 26 al 28 de junio

La soprano oscense Ana Arnaz, segunda por la izquierda, forma parte de ‘Cantaderas’.
La soprano oscense Ana Arnaz, segunda por la izquierda, forma parte de ‘Cantaderas’.
S.E.

La música antigua será protagonista en la ciudad de Huesca a finales de junio gracias a la soprano oscense Ana Arnaz, integrante del cuarteto Cantaderas, quienes abrirán el Festival de Música y Patrimonio Enclaves, que organiza la Comarca Hoya de Huesca entre el 1 y el 23 de julio, con el desarrollo de un taller, Dando voces, en el centro cultural Manuel Benito Moliner, del 26 al 28 de junio, y una residencia artística cuyos ensayos estarán abiertos al público en el Museo Diocesano oscense los días 28, 29 y 30 de junio.

Y es que este grupo musical, Cantaderas, compuesto por cuatro mujeres residentes en ciudades de cuatro países diferentes (Berlín, Dijon, Madrid y Basilea), que combina la música tradicional y la antigua, apuesta por restituir un repertorio extraído tanto de cancioneros populares como de recopilatorios de música antigua, para devolverlo a la voz de las mujeres, puesto que como explica a este periódico la experta Ana Arnaz, “con los años me he dado cuenta de que hay muchísimo repertorio para mujeres, que hemos cantado mucho, que somos las grandes transmisoras y, sin embargo, a nivel oficial no hemos existido, y que queda mucho trabajo por hacer”. Y añade que “más que recuperar un repertorio es recuperar unas voces, un hacer, un poder, un espacio sonoro..., es lo que proponemos con Cantaderas”.

Es por ello que el taller está abierto a cualquier mujer residente en la Hoya de Huesca sin necesidad de tener conocimientos musicales. “También puede venir algún hombre si le interesa porque podemos adaptar los sonidos”, apunta la soprano oscense a este diario.

Una trayectoria centrada en la música antigua

La oscense Ana Arnaz comenzó su andadura musical en su ciudad natal, en la escuela de música de Huesca. Apasionada de la música antigua, advierte que “me fui a estudiar a un instituto de investigación y enseñanza para la música antigua en Basilea y allí me quedé viviendo”.

Los repertorios antiguos, “a los que he dedicado muchos años”, confiesa, la llevaron a continuar su investigación por la música que no está escrita, así que ahora “me centro en la música de tradición oral, sobre todo en España”. “Llevo muchos años estudiando los primeros documentos y las primeras grabaciones que se han recogido, en especial, en zonas más aisladas, donde se ha conservado mejor porque la tradición se ha quedado como más arcaica”, asegura Ana.

Pero su interés va más allá de la investigación en sí, la idea es que “lo que estudio tenga un cuerpo, por eso lo que encuentro lo practico con Cantaderas desde 2015”.

“Lo que me interesa es el puente, lo que la música antigua aporta a la música tradicional y viceversa, ya que estos repertorios tienes que imaginártelos, tienes que conseguir mucha información para interpretarlos de la manera lo más coherente posible”, comenta la soprano.

Así podrá verse durante los días que dure la residencia artística en el Museo Diocesano y, posteriormente en un concierto, aún por concretar, a principios de julio. Lo que encontrarán los interesados serán canciones del siglo XIII, música tradicional de la península y parte de un repertorio de Notre Dame, de París, también del siglo XIII, todo ello encontrado en neumas “que son gestos vocales, son movimientos de la melodía”, indica Ana Arnaz. La elección de la época afirma que es porque “nos gusta y porque en el siglo XIV ya empieza el ritmo”.

La inscripción en el taller de canto Dando voces es gratuita y las plazas son limitadas. Aquellas mujeres interesadas deben inscribirse por correo electrónico en ana.arnaz@gmail.com.

‘Fluir’ de María Luna

Por otro lado, el festival Enclaves ya cuenta con su imagen para esta décima edición. Se trata de un cartel creado por la artista María Luna, bajo el título Fluir. La estampa representa el fluir de dos pequeños peces ante la vibración de un diapasón y esta escena se encuentra enmarcada por la desnudez del papel en blanco.

Su elaboración se ha llevado a cabo combinando una técnica tradicional de grabado, la punta seca, con una aplicación de color artesanal, un entintado a la poupée, más la imagen digital de un diapasón. Remata la sobria composición un cordón rojo cosido a mano del que penden ambos peces, presentados de este modo, fluyendo al tiempo que atrapados. Según la organización, “marida a la perfección con el tipo de música late motiv del Festival Enclaves”.

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