SD Huesca

Fútbol / SD Huesca

El debut de Xisco se salda con un empate en un partido gris (1-1)

El Huesca no ha podido con un Amorebieta que ha sido mejor en la segunda parte

Los jugadores del Huesca celebran el gol ante el Amorebieta.
Los jugadores del Huesca celebran el gol ante el Amorebieta.
SD Huesca

SD HUESCA: Andrés, Ratiu, Cristian Salvador, Pulido, Florian Miguel (Buffarini, minuto 80), Mosquera (Nwakali, minuto 59), Seoane (Juan Carlos, minuto 80), Mikel Rico, Ferreiro (Escriche, minuto 80), Marc Mateu y Gaich (Pitta, minuto 52). 

SD AMOREBIETA: Saizar, Larrazabal, Óscar Gil (Irazabal minuto 58), Arregi, Luengo, Ozkoidi, Markel Lozano, San José (Iker Bilbao, minuto 77), Olaetxea (Amorrortu, minuto 77), Orozko (Mikel Álvaro, minuto 90) y Guruzeta (Unzueta, minuto 46). 

GOLES: 1-0 Minuto 13: Luengo, en propia puerta. 1-1 Minuto 77: Marc Mateu, en propia puerta. 

ÁRBITRO: Alejandro Quintero González (comité andaluz). Amarilla a Ferreiro, Seoane (Huesca) y al entrenador Íñigo Vélez, Saizar (Amorebieta). 

INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la jornada 13 de Segunda División disputado en El Alcoraz con 6.016 espectadores. 

El debut de Xisco Muñoz en el banquillo del Huesca no ha sido para nada el deseado. Los azulgranas han sumado un punto ante el Amorebieta en un partido gris en el que el conjunto vasco incluso ha podido llevarse el triunfo por su empuje en la segunda parte.

El cuadro oscense ha empezado ganando con un gol con fortuna (por un rebote) y con polémica por un fuera de juego previo de Ratiu, aunque desde el VAR han considerado que era una jugada previa. Pero el equipo visitante ha estado mejor en la segunda parte, en la que, pese a no crear muchas ocasiones, ha encerrado a su rival y ha empatado. 

En el primer once con el nuevo técnico, Mosquera ha ejercido de pivote por detrás de Seoane y Mikel Rico, que venían de ser suplentes en Burgos, y con Gaich como nueve. Además, volvía Ferreiro tras superar su lesión. La mala noticia era la baja de última hora de Ignasi Miquel por molestias musculares, que han obligado a Cristian Salvador a jugar de central una vez más.

Los azulgranas han salido a tener la pelota ante un rival bien plantado atrás con cinco defensas y tres centrocampistas que estaban muy juntos. Pero los locales no estaban cómodos y cometían muchas imprecisiones en el pase, incluso en algunos fáciles. En una de las mejores jugadas que ha trenzado el cuadro oscense, la suerte se ha aliado con él, ya que un despeje de Arregi en una dejada de Ratiu ha rebotado en Luengo y el balón ha superado a Saizar. Y se ha dado una situación muy extraña: el VAR ha revisado la acción y, en primera instancia, Quintero González ha anulado el tanto por fuera de juego, pero acto casi seguido ha dado validez al gol. 

Un minuto después, Mateu ha tenido el segundo en una contra bien llevada por Seoane, cuyo pase en profundidad de derecha a izquierda la ha rematado el valenciano fuera, cerca del poste. El Huesca era el claro dominador, pero no terminaba de generar peligro real ante la meta de Saizar. Eso sí, el Amorebieta tampoco inquietaba a los azulgranas. 

El encuentro ha entrado en una fase con muy poco fútbol, en la que ninguno de los dos contendientes se hacían con el control. El conjunto oscense tocaba mucho la pelota en campo propio y en el medio, pero no encontraba la manera de superar el muro visitante. En un robo ha vuelto a tener un buen acercamiento el equipo local, con un centro de Seoane que ha cortado Óscar Gil cuando Mateu estaba preparado para rematar. 

Justo después, Rico ha probado fortuna desde la frontal con un tiro desviado. Orozko ha pegado un buen susto a El Alcoraz al quedarse solo ante Andrés, pero ha definido con un disparo defectuoso que ha atrapado el meta. Además, el ariete vasco estaba en fuera de juego. La polémica ha vuelto, esta vez en el área del Huesca en el minuto 39. En un duelo entre Pulido y Guruzeta, el capitán azulgrana se ha caído el suelo y con él, Guruzeta, cuando podía controlar para quedarse solo ante el portero local. El colegiado no ha considerado que hubiera penalti. De ahí al descanso, el partido ha transcurrido sin más historia y el Huesca se ha ido a los vestuarios con ventaja mínima.

El Amorebieta ha pasado a tener el cuero en el inicio de la segunda mitad y Luengo ha estado cerca de resarcirse de su tanto en propia puerta con un lanzamiento al lateral de la red. Xisco ha cambiado la punta de lanza con la entrada de Pitta por Gaich. Y en el 55, Salvador ha tenido el segundo en un centro de Ferreiro tras saque de esquina que Pulido ha cabeceado en el segundo palo y un defensa vasco ha sacado el remate del zamorano a bocajarro. 

El entrenador azulgrana ha buscado más frescura en el centro del campo con Nwakali, que se ha colocado en la posición de Mosquera, por delante de la defensa. Pese a los cambios, el Huesca seguía sin estar cómodo, pero sí tranquilo porque tenía el balón (sin apenas profundidad) y los visitantes no eran capaces de meter el esférico al área local.

Cuando restaba menos de media hora para acabar, el Amorebieta ha empezado a dejar más espacios atrás, lo cual ha permitido a los de Xisco salir a la contra sin llegar a culminar esas transiciones. El conjunto oscense ha perdonado y ha estado cerca de pagarlo en un córner en el que Salvador no se ha marcado en su portería por centímetros. 

El panorama iba empeorando y el Huesca empezaba a sufrir ante un rival cuyo acoso iba en aumento. Hasta que, en el minuto 78, los de Íñigo Vélez han igualado el encuentro en un saque de esquina mal defendido por los locales en el que la pelota le ha caído en la derecha a un jugador visitante y su centro lo ha empujado Mateu al fondo de la red. 

Xisco ha buscado, con Juan Carlos, Escriche y Buffarini, un cambio de dinámica, porque el partido se había puesto cuesta arriba para los azulgranas y, encima, el Amorebieta estaba crecido. De hecho, en otro córner, Irazabal ha cabeceado fuera por poco. En la recta final, el Huesca se ha ido arriba, con más corazón que juego y, en un balón suelto, Saizar ha sacado un disparo de Salvador. Ambos equipos querían ir a por la victoria, aunque les costaba crear peligro y Andrés ha parado un mano a mano en el 93 ante Amorrortu, que estaba en fuera de juego en el último acercamiento del partido. Tras el pitido del árbitro, pitada de El Alcoraz al equipo y al palco tras un encuentro muy gris de su equipo.

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