Huesca

REAPERTURA DEL ACUARTELAMIENTO

El cuartel general llegará en junio y ya se han invertido 15 millones

Las obras del Sancho Ramírez avanzan y se mantiene el plazo para el traslado de Castillejos

El cuartel general llegará en junio y ya se han invertido 15 millones
El cuartel general llegará en junio y ya se han invertido 15 millones
V. L.

HUESCA.- Las obras del cuartel Sancho Ramírez ya están cambiando la imagen aérea de la ciudad con la construcción de la ampliación para acoger el traslado del Cuartel General de División Castillejos, previsto para el próximo mes de junio. El trasiego de operarios y máquinas, en medio del orden y la calma que se respira en el patio de armas del interior del recinto, muestra que se han intensificado las obras, en las que se invierten 15 millones de euros.

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El día 30 de junio ya tienen que estar en Huesca el cuartel general de división y su batallón, al frente del cual se encuentra el general jefe Fernando García González-Valerio, con raíces familiares en el Alto Aragón, que llegará en torno a esa fecha. Desde aquí mandará a entre 6.000 y 7.000 profesionales de toda España, ya que la División Castillejos es una de las dos que tiene el Ejército de Tierra, de la que dependen la Brigada "Rey Alfonso XIII" II de la Legión, la Brigada "Almogávares VI" de Paracaidistas y la Brigada "Galicia VII". De este modo, se convertirá en una de las plazas militares más importantes.

A fin de año, llegará el Batallón de Transmisiones II/1 y se completará el traslado, mientras en el segundo semestre se acabarán los trabajos en el solar con el que se ha ampliado, el Segundo Escalón de Mantenimiento (los talleres de reparación) y los tinglados (cubiertas para aparcar) para vehículos tácticos, que es la obra más importante sin adjudicar, con un importe de licitación de 1.097.235,96 euros. Entonces, el cuartel quedará completamente operativo tras tres años de acondicionamiento, desde que se reabriera el 2 de enero de 2018 tras un año de cierre.

Aún es pronto para saber cuántos militares, de los 700 que habrá, estarán aquí en junio, ya que con el traslado se producirán vacantes , explica el teniente coronel Amancio Gómez Gauchía, jefe de la Unidad de Servicios del Acuartelamiento Sancho Ramírez de Huesca (Usac), en la que trabajan ahora 43 personas. No obstante, se prevé que dentro de esta unidad, con la que se reabrió el cuartel, llegue a haber unas 100 personas entre militares y civiles, ya que en la Oferta de Empleo Público saldrán plazas de jardineros, cocineros... Además, hay más de 15 militares en el Centro de Comunicaciones (Cecom). Al margen de los que trabajen allí, por la importancia del cuartel de División llegarán unidades incluso internacionales para ejercicios o reuniones.

40 OBRAS A UN RITMO INTENSO

La estructura del Segundo Escalón se eleva sobre las vallas del solar de ampliación hacia el polígono Sepes, mientras otros operarios ponen los cimientos en la futura escuela infantil ubicada junto a las piscinas, otros trabajan en el pabellón de alojamiento para jefes, otros en la cantina, personal militar limpia la maleza, limpiadoras se preparan para dejar listas las nuevas cocinas... Esta última semana han entregado el edificio del cuartel general, la anterior el de la cocina, gimnasio y alojamiento de tropa y están a punto de entregar las instalaciones para el Batallón de Transmisiones.

"Es como si de pronto construyes una pequeña ciudad", apunta el teniente coronel por la cantidad de obras en marcha para acoger a todo el operativo.

Se han adjudicado hasta 40 contratos por 10.182.540,84 euros, que suponen un total de 13.332.375,22 euros con los equipamientos. A estas cantidades falta añadir la inversión en el acondicionamiento de las 36 viviendas militares, situadas enfrente del acuartelamiento, del Instituto de Vivienda, Infraestructura y Equipamiento (Invied) del Ministerio de Defensa. Con todo ello, se alcanzan los 15 millones de euros. Muchos de estos trabajos los están realizando empresas de Huesca, Lanaja, Binéfar, Fraga o Almudévar, por ejemplo; aunque también hay de Madrid, Zaragoza, Toledo o La Rioja, de forma que también generan gasto en la ciudad.

Nada más acceder al patio de armas, el edificio de enfrente se destinará al cuartel general de División (izquierda) y a su batallón. Ya está acabado, a la espera de amueblarlo, aunque quedan detalles pendientes para los que no ha llegado la inversión. Además de despachos y salas de reuniones, se montará una TOC (Tactical Operations Center), un centro de operaciones. "Aquí habrá personal que dirige operaciones en tiempo real y que están en contacto permanente con las unidades desplegadas para tomar decisiones", detalla Gómez Gauchía, que puntualiza que se podrá utilizar también para simulaciones.

Como en todos los edificios, se han aprovechado todos los elementos posibles para ajustar los presupuestos, de forma que hay paredes que conservan el acabado original, suelos o puertas que no se han renovado. En este en concreto, tienen que reparar las escaleras, porque el terrazo está desportillado.

A la derecha del patio, se encuentra el edificio destinado al alojamiento de tropa, con capacidad para 200 militares en habitaciones compartidas que ocupan dos plantas. Al fondo de cada pasillo, se encuentran las duchas y los baños. "Como nos mueven mucho, es muy útil para estar un tiempo, para la gente que llega sin familia.... ". Además, tienen office y sala de estar para cada 10 habitaciones aproximadamente. Además, para el alojamiento del personal también están acabando las obras de la Residencia Militar, donde falta el ascensor, situada en el paseo de Ramón y Cajal, que ofrecerá 22 plazas.

UN COMEDOR PARA 1.000

En la planta baja de este edificio, se encuentran las cocinas, con sus almacenes, nevera y congelador de grandes dimensiones, y el comedor para unos 1.000 comensales al mismo tiempo y al doble en dos turnos. En pocos días, comenzarán las pruebas en la misma, que será de las más grandes y mejor equipada -por una empresa de Binéfar- de la ciudad. "Es una cocina que se ha ampliado y que está muy bien distribuida, ya que se garantiza la marcha hacia adelante, que es evitar que se mezclen los residuos con la comida. Además, hay una sala aparte donde se preparan los alimentos y es muy segura", detalla la comandante veterinaria de la Usac Cristina Sánchez, encargada del control sanitario. "Hacemos medicina preventiva, no desde un punto de vista médico, que es la vacuna, sino con el control de plagas, de legionella y de alimentación", detalla. Hay una gran zona de autoservicio para dar salida al mismo tiempo a dos filas.

En la misma planta baja de la cocina y el comedor, se ha acabado la obra del gimnasio, pero aún le falta equipamiento para que pueda ser operativo.

A la izquierda del patio, se encuentra uno de los edificios en los que primero se actuó para hacer vestuarios de mandos y tropa. En los bajos, se trabaja ahora en el acondicionamiento de la cantina. También está la biblioteca, en la que se intervendrá, y la peluquería.

Detrás del patio hay varias naves, que se están adecuando como almacenes con escasas reformas, pero las han asfaltado y alisado el acceso para acceder con toros para entrar o sacar material. En su origen, cuando se inauguró el cuartel Sancho Ramírez, eran las cuadras de las caballerías. Desde allí se sale a las ocho hectáreas del solar con el que se ha ampliado el cuartel. En el mismo, se levanta la estructura del segundo escalón. Y detrás, se han colocado los surtidores de combustible. A la izquierda, se levantarán los tinglados para alojar todos los vehículos y, a la derecha, habrá un campo de prácticas.

Esta zona está en paralelo a la deportiva que ha existido siempre, en la que todavía no se ha actuado, pero se trabajará en la superficie del campo de fútbol, donde se colocó el riego y aún se ven las zanjas; en la galería de tiro, se mantendrá el frontón, la cancha, la pista de voléibol, de futbito... Junto a las piscinas, se colocan los cimientos de la escuela infantil, con 44 plazas, para la conciliación.

Al otro lado del patio de armas, están los edificios de alojamientos donde hay habitaciones (14 y se están haciendo cinco más) y pisos (un total de 12) para mandos, situados junto a la entrada actual. Y, enfrente, el pabellón de Cecom y el Batallón de Transmisiones.

Según otras fuentes consultadas por este diario, se necesitará más suelo para el cuartel. Estas ocho hectáreas las cedió el ayuntamiento, pero ahora parece que será el propio Ministerio de Defensa el que compre más terreno hacia la calle Berlín.

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