Huesca

REBROTES DE CORONAVIRUS

El Colegio de Médicos de Huesca alerta de esperas de hasta 7 días para una consulta

La entidad insiste en la saturación de la Atención Primaria y en la falta de medios

El Colegio de Médicos de Huesca alerta de esperas de hasta 7 días para una consulta
El Colegio de Médicos de Huesca alerta de esperas de hasta 7 días para una consulta
P.S.

HUESCA.- La saturación de los servicios de Atención Primaria de la provincia de Huesca debido a la pandemia y la falta de medios provoca que en algunos centros de salud la llamada del médico de cabecera para atender a un paciente por consulta telefónica se demore hasta siete días.

Así lo pone de manifiesto José María Borrel, presidente del Colegio Oficial de Médicos de Huesca, quien asegura que "las consultas telefónicas hacen perder mucho más tiempo. Gran parte de los casos duplican la faena porque primero hay que hacer la llamada para finalmente atender al paciente de forma presencial ya que no se puede hacer si no el diagnóstico".

De esta forma, dice, se pierde "el doble de tiempo, más todo el que ha invertido el personal administrativo para explicar al paciente la situación y que será atendido por teléfono".

Por ello, confiesa que en Atención Primaria se está trabajando "muy mal". "A ningún sanitario creo que nos gusta este sistema de trabajo y la población también se queja", asegura José María Borrel, que lamenta que hay ciudadanos "que levantan la voz a esa administrativa que no puede atender dos teléfonos al mismo tiempo o insultan al sanitario, en lugar de ir a dirección y pedir que pongan más personal porque es insuficiente".

Con estas carencias que, según indica, no son cubiertas desde la administración, "parece que hay un interés en que sanitarios y pacientes nos enfrentemos, y a partir de aquí no tenemos salida. Creo que ambos somos víctimas de una mala o muy mala gestión y tenemos que unirnos para exigir responsabilidades a los que las tienen".

Además del retraso de hasta una semana para poder recibir atención telefónica, José María Borrel advierte que "sigue siendo muy difícil" que alguien conteste cuando se llama a un centro de salud debido a la saturación actual. Eso sí, esta incidencia no es generalizada, sino que se concentra en ciertas zonas urbanas, como en Huesca capital, asegura.

José María Borrel explica que la situación asistencial en los centros de salud "es muy desigual, pero con una presión que si esto es todavía la preoleada, desde luego, no se va a poder soportar". Detalla que las diferencias de asistencia "se dan también en toda la Atención Primaria. La urbana tiene unas características, la rural otras y aún dentro de esta en las zonas más pequeñas hay diferencias".

En las localidades más despobladas, señala, todo es mucho más fácil de controlar que en las zonas grandes pero "a pocos casos que haya también se desborda el centro porque hay menos profesionales a los que les toca hacer absolutamente todo", advierte. Señala en este sentido que en algunas poblaciones han puesto personas específicas para hacer de rastreadores "totalmente insuficientes, esto hay que decirlo".

A su vez, en las zonas más grandes, apunta, también hay más sanitarios de baja "porque o son positivos o son contactos".

En estos puntos con mayor población la actividad es muy intensa debido a la transmisión comunitaria. Los sanitarios van detectando casos y localizando contactos "pero salen por otro lado porque es totalmente imposible controlarlos todos". En esta línea, insiste en que la Atención Primaria está "bajo mínimos". "No se hicieron en su momento las contrataciones necesarias y durante años se ha ido castigando mucho a los trabajadores sanitarios, a los que han puesto a prueba. Esto viene de lejos y el corononavirus nos ha sacado las vergüenzas", concluye.

EL COMIENZO DE CURSO IMPLICA MÁS PRESIÓN ASISTENCIAL

El inicio del curso escolar y el goteo de positivos entre los estudiantes supone una nueva carga asistencial para la Atención Primaria. El protocolo marca que ante cualquier sospecha hay que avisar al sistema de salud. José María Borrel destaca la "buena colaboración" entre el personal sanitario y el docente, "que aplica bien las medidas establecidas".

También pone sobre la mesa la importancia de calcular la relación riesgo/beneficio en el regreso a las aulas y de la enseñanza presencial en el actual curso escolar. El presidente de los facultativos explica que los niños enferman y transmiten, por lo que comenta que aunque su cuadro es más leve también se han registrado casos de gravedad en población infantil.

El experto comenta que ya no se trata solo de los escolares, ya que cuando el niño va a su casa puede contagiar a los familiares. "Sabemos que donde hay aglomeraciones de personas se pueden producir con mucha más facilidad los contagios, pero no podemos encerrarnos cada uno en una burbuja. Tampoco podemos quejarnos sobre las escuelas cuando, por otro lado, hay ciudadanos que acuden a todo tipo de reuniones y eventos", opina.

Por ello, reitera que la sociedad debe tener presente que con el inicio del curso escolar en los centros de enseñanza se van a detectar casos de coronavirus entre los alumnos.

"El aislamiento y el cierre de escuelas es algo necesario. Es que de momento no tenemos otras herramientas más que la concienciación por nuestra parte como ciudadanos para tener cuidado y por parte de la administración, por ejemplo medidas sancionadoras para que todo vaya mejor", indica.

En su opinión, el cierre de clases durante el curso escolar va a ir "en la misma dinámica que a nivel del resto de la sociedad. Irá en aumento y lo iremos controlando si todos somos responsables y a la hora de rastrear somos nobles y sinceros".

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