Huesca

CORONAVIRUS

Fraga recibe con alivio, pero también con prudencia, el fin del confinamiento

Los empresarios creen que la medida se podría haber levantado la semana anterior por la mejoría en la incidencia

Los bares de Fraga pueden abrir desde mañana hasta las diez de la noche.
Los bares de Fraga pueden abrir desde mañana hasta las diez de la noche.
Jaume Casas

Con una mezcla de alivio, prudencia, cansancio y mosqueo ha recibido Fraga este martes la noticia de que el Departamento de Sanidad levanta a partir de la medianoche del martes  el confinamiento perimetral que limitaba la movilidad en la capital fragatina desde el pasado 13 de abril. Una medida que comporta también el retorno al nivel 3 de alerta sanitaria que amplia aforos y, sobre todo, permite que la hostelería pueda cerrar a las diez de la noche. “Hombre, siempre es un alivio después de tantos días. Ya se notaba que bajaba la presencia de clientes. Fraga es una zona de paso y es importante que podamos ampliar horarios después de tantos días castigados”, han asegurado en los bares de la zona. Esa sensación de castigo y mosqueo también está a flor de piel en Fraga, en los empresarios que consideran que no había razones para que esta medida no se hubiera aplicado ya la semana pasada.

La Asociación Empresarial Intersectorial del Bajo Cinca y la Asociación de Comercio y Servicios de Fraga y Comarca emitieron el pasado viernes un comunicado en el que pedían que se rectificara y que se levantara el confinamiento atendiendo a la bajada de contagios de los últimos días. “Hay muchos puntos que están peor y no entendíamos que se mantuviera un confinamiento que estaba provocando ya muchos perjuicios al comercio y la hostelería, tras veinte días de cierre y restricciones”, ha asegurado Gonzalo Portolés, miembro de la junta rectora de la Intersectorial. 

“Lógicamente no podemos valorar más que positivamente la decisión de levantar el confinamiento, porque es lo que habíamos pedido y es lo que tocaba atendiendo a la incidencia de la pandemia en esta zona”, ha indicado Portolés, que ha entendido también que “se podía haber tomado antes y los comercios podían haber aprovechado el fin de semana, que es un día de actividad económica”. El cierre perimetral estaba teniendo un efecto muy negativo en el sector servicios: “Fraga es una ciudad con mucho flujo comercial con los pueblos de la comarca. Los vecinos no podían venir a comprar y a aprovechar la oferta de ocio y servicios de la capital y esto era un problema”, ha manifestado.

El presidente de la Asociación de Comercio y Servicios, Gustavo Quibus, ya expresó su inquietud la pasada semana, cuando advirtió del problema que suponía “que los vecinos de la comarca no puedan venir a su capital. Muchos están optando por ir a Monzón, que está más lejos y si esto dura mucho, a lo mejor ya no vuelven”. No hay que olvidar tampoco que Fraga es también la capital comercial de muchas localidades de la vecina provincia de Lleida, cuyos vecinos todavía no pueden venir a Fraga. “En este caso, es triste que no puedan venir, aunque algo se compensa, porque los fragatinos tampoco pueden ir a comprar a Lleida”, ha señalado Quibus.

La prudencia y el cansancio también han estado presentes en las reacciones de este martes. La alcaldesa de Fraga, Carmen Costa, lo ha expresado en un mensaje corto en el que se ha mostrado contenta por “acabar con este confinamiento y que bares y comercios puedan tener más actividad después de estos veinte días tan duros”, precavida porque “hay que seguir trabajando, ser muy prudentes, no bajar la guardia y mantener las medidas de prevención para no recaer otra vez” y entre cansada y esperanzada. “Esperamos que la vacunación acelere el ritmo y poco a poco recuperemos la vida con la mayor normalidad posible”, ha concluido Carmen Costa.

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