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ganadería extensiva

Un vecino de Robres ve huir al lobo tras un nuevo ataque a un rebaño en la localidad

El incidente se ha saldado con una oveja degollada y destripada de la que tan solo quedaba su parte delantera

La huellas que los animales han dejado en la explotación llevan al ganadero a concluir que se trata de un lobo.
Huellas en una explotación tras un ataque anterior en Robres.
S.E.

El rebaño de un ganadero de  Robres ha sido víctima de una ataque este martes, que esta ocasión ha dejado un animal muerto y se da la circunstancia de que un vecino de la localidad ha visto a primera hora de la mañana a un lobo que se encaminaba hacia la sierra.

Ramón Maza, el ganadero afectado, en declaraciones a este periódico ha indicado que el rebaño se encontraba cercado pero "ayer -por el lunes- un ejemplar se despistó y se quedó fuera" y ha sido el que ha quedado destrozado. "La oveja estaba degollada, el atacante se había comido la parte trasera incluidas las patas y también la había destripado".

Esta incursión ha sido la cuarta en la localidad en poco más de dos semanas, y pese al disgusto Maza ha asegurado que "ha habido suerte, de no haber estado fuera el animal habría saltado la valla, habría encorrido al rebaño, con las consiguientes muertes por asfixia, y después habría atacado".

Y a este respecto ha apuntado que "es época de parir, en situaciones como esta no solo mueren las ovejas por los ataques, también por abortos ante el miedo o por asfixia al verse acorroladas".

No duda en que el daño lo ha causado el lobo, para él es "blanco y en botella", y más teniendo en cuenta como ha indicado que "un vecino ha visto a un lobo que se dirigía hacia la sierra sobre las 7 de la mañana".

Ramón Maza, no quiere estar "siempre con miedo", y pese a la pasada semana se incluyó a la localidad en las indemnizaciones de la DGA para este tipo de situaciones, se ha mostrado tajante al afirmar que "prefiero que no esté el lobo".

Estado en el que ha quedado el animal tras el ataque de la pasada noche.
Estado en el que ha quedado el animal tras el ataque de la pasada noche.
S.E.

Incertidumbre y miedo

En declaraciones a este periódico, el presidente de Asaja Huesca, José Fernando Luna, ha indicado que “este es el cuarto ataque en los últimos 20 días” en el municipio de Robres y se ha referido a la preocupación existente en la zona. “Es una zona de regadío y habitada y a partir de allí ha habido dos apreciaciones visuales del lobo, una por parte de un granjero que vio cómo el lobo subía a las siete de la mañana de este martes para la sierra de Alcubierre”, ha comentado. El segundo avistamiento, ha recordado Luna, se ha producido el viernes pasado 16 de septiembre a las siete de la mañana, “por parte de un chófer de autobús escolar”. En ambos casos se trata de un animal solitario y los ataques se están registrando entre las poblaciones de Robres y Montesusín.

Una situación que, en su opinión, “crea una incertidumbre total y hay miedo” por lo que ha explicado que desde Asaja “seguimos diciendo que el lobo es incompatible con la ganadería extensiva”. De este modo, ha dejado claro que “si el lobo no desaparece los ganaderos de la zona van a desaparecer”. Se trata, en su opinión, “de una situación que está poniendo en jaque el desarrollo o la continuidad de la ganadería extensiva, en este caso en el pueblo de Robres” por lo que “o desaparece el lobo o desaparecerá la ganadería extensiva”.

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