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CANICROSS

Tamara y Kona, de vuelta de su gran experiencia mundialista

La deportista oscense destaca lo “impresionante” del reto que afrontó en tierras francesas, el debut de su perra, en su primera temporada competitiva

Tamara Vázquez y Kona, en plena competición.
Tamara Vázquez y Kona, en plena competición.
S.E.

Tamara Vázquez y Kona están ya de vuelta en casa tras disputar durante el fin de semana pasado en la localidad francesa de Pledran el Mundial de canicross. La cita más importante, y también la última, de esta temporada ha dejado un sabor algo agridulce.

“Es una experiencia impresionante, que hay que vivir alguna vez. El ambiente fue espectacular todo el fin de semana, y convives con otros deportistas del equipo español en una atmósfera muy buena. Es una experiencia brutal y así además España logró varias medallas, pues mejor”.

En lo deportivo las cosas no fueron todo lo bien que hubiera querido, pero siempre trata de ver el lado positivo. En primer lugar, hay que decir que, al ser entre abril y mayo, las temperaturas eran muy altas, y de hecho el circuito se acortó hasta dejarlo en 3,8 kilómetros. El campeonato se disputaba en dos carreras, una sábado y otra domingo.

“El primer día teníamos mucho miedo por el calor, e hidraté a Kona más de la cuenta, por lo que aunque hicimos una buena salida, al poco hubo que hacer una parada técnica. Esto nos frenó, y luego había dos tramos con mucho barro, algo a lo que hasta ahora casi no se había enfrentado, y le costó superarlos. Es un cachorro todavía y para ella todavía hay muchas cosas nuevas de las que tenemos que aprender las dos. Todo eso hizo que perdiéramos ritmo. Además el circuito tenía muchas curvas y no nos permitía coger velocidad, que es lo que mejor nos va. Somos de zancada larga y era un circuito para otro tipo de deportista”.

Y a todo eso hay que sumar la llegada. “Habían dispuesto una zona muy chula, con mucho público, de unos 500 metros. Cuando llegamos Kona empezó a escuchar los aplausos y se pensó que ya había terminado, y se frenó. Fue algo frustrante”. En definitiva, una carrera bastante alejada de las expectativas iniciales que la dejó a mitad de tabla, en el puesto 40 de 80. “No fue una derrota, y lo tomo como aprendizaje, pero desde luego que no me dejó buenas sensaciones”, sentencia Tamara.

La segunda carrera, mejor

El domingo, para la segunda carrera, hacía todavía más calor, 18 grados, con una humedad muy alta, de más del setenta por ciento. Esta vez gestionaron bien la hidratación para evitar paradas imprevistas, y la carrera fue mejor. “Salíamos de cinco en cinco, y a mi me tocó salir en el grupo de las clasificadas el sábado del 35 al 40. Nada más salir nos pusimos en cabeza junto a otra competidora y eso nos vino bien, porque Kona iba más motivada, tirando más queriendo adelantar a la otra. Pasó el barro mejor y al final conseguimos adelantar a la que encabezaba nuestro grupo y acercarnos a las del anterior grupo de cinco. Las sensaciones estaban siendo mucho mejores y pensé incluso que podría ver a esas corredoras y tirar todavía un poco más al final, pero otra vez en la llegada al escuchar a la gente se frenó. Al final la sensación fue buena pero también con la idea de que podíamos haber forzado más”.

En todo caso, esta segunda manga le sirvió para recortar veinte segundos y terminar en el puesto 26, mejor, pero no del todo positivo. “Comparándome con el resto de españolas, con las que suelo andar muy igualada en las pruebas de aquí, una fue octava y otra undécima, por lo que el objetivo de aspirar al Top 10 era posible. No sacamos lo mejor y de ahí esa posición final”.

Fin de temporada y nuevos retos para el verano

Pero con mucha filosofía y la idea clara de que es su primer año y solo queda avanzar. “Es su primer año, y también podía haber sido peor. Todo es aprendizaje, y me llevo esa evolución del primer día al segundo. Le quedan años de competir, de entrenar, de trabajar muchos aspectos además de la carrera. Con Diana (su anterior compañera de competición) había sido más fácil, pero tuvo un rodaje largo y con pruebas de menos nivel. A Kona le estoy exigiendo en su primer año un nivel que no le ha dado tiempo a adquirir, y ya se ve su progresión”.

La temporada de canicross finaliza de esta forma hasta septiembre, cuando tocará arrancar de nuevo. Por el camino, en julio, en este caso sin Kona, Tamara se enfrentará a su primer Ironman en Vitoria, que además será su primer triatlón. Todo un órdago.

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