Monegros

OJO AVIZOR

Los Monegros tiene un movimiento asociativo de lo más variado y rico

En cada núcleo habitado de esta comarca existe al menos un grupo social organizado

La Coordinadora de Mujeres celebrando el 8M en Robres.
La Coordinadora de Mujeres celebrando el 8M en Robres.
M.B.

Si algo caracteriza a los monegrinos es un movimiento asociativo de lo más variado, rico y heterogéneo. En cada núcleo habitado de esta extensa comarca existe al menos un grupo de personas que se reúnen para satisfacer intereses concretos organizándose en forma de voluntariado y que adquieren una gran importancia debido a su actividad y a su repercusión e influencia en su entorno más cercano. Ya no hablamos de grupos que prestan unos determinados servicios a colectivos vulnerables, o de asociaciones para obtener determinados servicios, sino de auténticos grupos de mentalización colectiva que han logrado (y están logrando) que determinados valores sociales puedan ser asumidos como algo natural y normal por la población.

“El asociacionismo en el mundo rural nos hace más libres porque incrementa el poder de decisión de sus habitantes, sobre todo de las mujeres, además de servir para intercambiar experiencias que nos ayudan a fortalecer el papel social y profesional de todos y todas los que vivimos en el mundo rural”, detalla Ana Belén González, presidenta de la Coordinadora de Asociaciones de Mujeres de Los Monegros.

En la Comarca de los Monegros existe aproximadamente un 30% de la población que es miembro de alguna organización social, siendo las mujeres las más motivadas para esta participación con el objetivo de relacionarse con gente para su tiempo de  ocio, además de trabajar por los intereses del grupo.

“Al principio las mujeres se asociaban para reivindicar todas esas carencias que se tenían y que eran fruto principalmente de la desigualdad existente, pues la mujer se encontraba en el hogar y eran contadas las que trabajaban fuera de casa y el acceso a la universidad era minoritario”, explica Tere Mazuque, ex presidenta de la Asociación de Mujeres y Consumidores Monegros de Sariñena, conocedora de esta condición que partía entre otros factores de una situación de desigualdad, “pero todavía existen grandes desigualdades, sobre todo en el acceso de la mujer al trabajo, y aunque en el camino  a la educación las diferencias  son bastante menores es evidente que los contrastes, sobre todo entre los jóvenes casi han desaparecido, el papel que desarrollamos en las asociaciones de mujeres crean espacios de encuentro, de mejora en la calidad de vida, en la igualdad y en muchas ocasiones también de la reivindicación de nuestras necesidades” señala Mazuque.

Y es que las asociaciones a través de su representación en los órganos de participación de la administración son las que luchan para que las políticas de igualdad de oportunidades se apliquen. Y aquí  viene una gran paradoja: han sido muchas las asociaciones de mujeres como la de Sariñena, las que han luchado por todas estas metas con la incorporación de la mujer al trabajo, y nos encontramos con algo que parece que sigue planteando problemas, conciliar la vida laboral y familiar sigue siendo, casi siempre, cosa de mujeres y normalmente al trabajo de fuera de casa, añadimos el trabajo del hogar, aunque en esta asociación son conscientes de que las mujeres son las que concilian y las que todavía tienen tiempo para asociarse y participar en todas las actividades que organizan para mejorar la calidad de vida en el mundo rural.

Otro movimiento asociativo que ha surgido en la comarca es el Observatorio Feminista Monegros, Elisa García, que surgió en 2018 a raíz del caso de La Manada. Jóvenes y no tan jóvenes se comenzaron a organizar para remarcar la importancia del feminismo y sacarlo del ostracismo en el que estaba en el ámbito rural. “Lo que nos preocupa es que con todo lo que está pasando la gente nos siga viendo como una organización radical, somos un colectivo feminista que trabaja desde la prevención, por eso organizamos concentraciones, talleres, aunque hay personas que piensan que la sociedad no es machista”, dicen desde el colectivo, considerando que el término feminista sigue estando muy denostado. “La palabra feminismo todavía no es aceptada, la gente piensa que el machismo o que las agresiones solo existen en las grandes ciudades, que allí se movilizan por esto y ya está, pero la realidad es que atraviesa a toda la sociedad”, manifiestan recordando que, “las víctimas de violencia de género también están en el medio rural”.

La realidad es que en Los Monegros la alta participación en asociaciones es un dato importante para su habitantes, solo en la cabecera de comarca se contabilizaban hace unos años, casi medio centenar de agrupaciones y en el resto de la comarca el número ascendía a 140, si bien, durante los últimos años se ha producido un aumento de creación de nuevas asociaciones que, además, están agrupadas en federaciones provinciales y regionales.

Durante finales de los años 70 y años 80, proliferaron la agrupación de las primeras peñas de jóvenes y adultos, donde cada una se identificaba con un nombre común de grupo, en ocasiones y cuando su economía lo permitía, una camiseta (siempre del mismo color, a veces elaborada por ellos mismos) en la que quedaba reflejado el sobrenombre, y lo que era más importante, permanecer juntos el máximo tiempo posible para ser reconocidos como peña unida y permanente.

Algunos grupos de amigos tuvieron la suerte de conseguir un espacio donde reunirse, como fue el caso de algunas peñas con local que aparecieron en la capital monegrina, peñas creadas por chavales de unos 12 a 15 años en los veranos de los 70, hecho que fue difícil de asimilar por parte de los adultos del pueblo, ya que era una situación casi inconcebible que unos chicos y chicas adolescentes, localmente considerados niños, compartieran un propio espacio condicionado para sus inquietudes, lejos del saber de los adultos. Proponer una nueva alternativa a los habitantes del pueblo en cuanto a lugares de diversión y reunión se refiere y que esto contribuyera a los gastos económicos de los componentes de la peña, fue uno de los principales objetivos de estos locales hasta la llegada de la Agrupación de Peñas. Las peñas que surgieron durante los años 70 y principios de los años 80 y algunas de ellas hoy día aún existen, consiguieron formar la Agrupación de Peñas que con más de 1.200 peñistas, desde 1980 se esfuerzan por organizar diversas actividades a lo largo de todo el año, para todas las edades, puesto que muchos de sus fundadores ya se han convertido en abuelos.

Acción conjunta de la Agrupación de Peñas y el Observatorio Feminista.
Acción conjunta de la Agrupación de Peñas y el Observatorio Feminista.
M.B.

Además, siendo la población en Los Monegros, una población envejecida, está la Asociación de Mayores San Antolín, también en Sariñena, que merece un puesto destacado por muchas razones, sus más de 1.000 socios, sus dinámicas actividades y su espíritu de trabajo y apoyo en esta etapa de vida, que pese a la inactividad de estos años de pandemia, continúan acompañando a sus nietos al colegio o la guardería, se ocupan de otras actividades de apoyo a la familia y pronto volverán a realizar aquellas manualidades que daban rienda suelta a aspiraciones, aplazadas durante años, y ayudan a dar sentido a lo cotidiano; e incluso volverán a abrir nuevos caminos, como fiestas mensuales con orquestas; sin olvidarnos de la importante participación de los mayores en la solidaridad.

Por otra parte, están las asociaciones culturales, tertulias como la cultural violinista José Porta, revistas locales como Quio en Sariñena, Despertad en Lanaja, El Tarirán en Sena o El Pimendón en Robres, entre otras, dedicándose a promocionar la cultura entre sus conciudadanos y poner al servicio de todos un medio de comunicación donde cualquiera pueda exponer, escribir o difundir sus ideas y conocimientos. Para ello cuenta con un número importante de colaboradores, que de manera desinteresada, aporta sus escritos habitualmente junto con los de cualquier ciudadano que quiera servirse de la revista para publicar una fotografía, escrito o comentario para tener ese hilo conductor con la actualidad, la política, la opinión… y para los vecinos y vecinas es uno de los acontecimientos periódicos que suelen esperar.

Asimismo, encontramos entre los más jóvenes y de edad mediana una gran afición por el deporte, en especial por el ciclismo. Esto queda reflejado en diferentes asociaciones como las de ciclismo, de fútbol, pádel, dacthball, natación. Esta parte de la población, que en su mayoría se dedica al sector primario y terciario, emplea sus ratos de ocio en realizar diversas actividades por el territorio de la Comarca.

Club Natación Sariñena.
Club Natación Sariñena.
M.B.

Otros colectivos dignos de señalar son la Asociación Empresarial de Los Monegros, que apoya, asesora y dinamiza al empresario monegrino, grupos de dance, de música tradicional o MAR, mujeres artistas rurales, que nace con el objetivo de integrar al mayor número posible de creadoras rurales para promocionar sus trabajos, visibilizar sus realidades, e interconectar y desarrollar proyectos en común que contribuyan a dinamizar nuestro medio rural y a reducir la dependencia cultural hacia las ciudades.

También, cabe destacar la reciente recuperación de cofradías como en Sariñena, Robres y Lanaja o la agrupación astronómica de Monegros (AstroMonegros) y la importante labor que lleva a cabo la AECC Monegros

Los movimientos asociativos son el futuro de las zonas rurales, su permanencia y arraigo dependerá del sentido de pertenencia a la comunidad y sobre todo y fundamentalmente de las oportunidades que los ayuntamientos, la comarca e incluso la Diputación Provincial otorguen. Evidentemente son procesos lentos y con resultados a largo plazo pero duraderos en el tiempo, y por ello hay que poner en valor el papel de las asociaciones locales y del voluntariado que realizan de tipo cultural, empresarial, religioso, recreativo o deportivo, porque ellas dan vida a los pueblos.

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