Cultura

LO MON CONTEMPORÁNEO

Elena López: “Queremos ayudar a que el espíritu artístico del valle no se pierda”

La concejala de Cultura hace un balance positivo del festival Lo Mon Contemporáneo

Elena López, en el centro con los cuatro artistas residentes
Elena López, en el centro con los cuatro artistas residentes
Lo Mon

Acaba de finalizar en Hecho la tercera edición de las Residencias Artísticas Lo Mon Contemporáneo. Los residentes que han protagonizado durante casi un mes las estancias de este año han sido el fotógrafo Aitor Borruel, natural del Valle de Hecho, la artista multidisciplinar Adela Moreno, de Huesca, Yoshimar Tello, muralista mexicano, y León Guallart, un joven músico y cineasta barcelonés afincado en Los Ángeles.

Organiza el Ayuntamiento del Valle de Hecho con la colaboración de la Diputación de Huesca, ya que “sin el apoyo de una institución como la DPH no sería posible la realización de un evento de estas características”. La concejala de Cultura, Elena López Barrachina, es la coordinadora de estas residencias artísticas y hace balance de la intensa y fructífera edición que ahora termina pero que deja obra, legado y un importante referente.

En general, el balance de esta edición de Lo Mon es muy positivo. “Es destacable la profesionalidad y el buen trabajo de los artistas. Las sinergias y la buena relación entre ellos ha sido un punto clave en el buen desarrollo de sus propuestas artísticas. Los cuatro tienen un gran potencial artístico, pero además de eso realmente han ‘vivido’ en Hecho, han sido parte de la vida del pueblo y tienen unas facultades humanas maravillosas que han hecho que trabajar con ellos día a día sea un lujo. Me quedo con su tenacidad y generosidad… y, por supuesto, con sus ganas de aprender y empaparse de la cultura chesa”, destaca Elena López.

La compañía Capicúa fue la encargada de inaugurar el festival en Hecho.
La compañía Capicúa fue la encargada de inaugurar el festival en Hecho.
Lo Mon

Sólo llevan tres años de residencias, y dos de ellos en plena pandemia de covid. “Creo que todos los años han sido especiales y diferentes. En esta edición hemos estado más preparados, se nota también el aprendizaje de la organización y las ganas de que la cultura siga viva y no pare, incluso en estos momentos tan difíciles que estamos viviendo”, apunta la coordinadora.

El proceso ha sido intenso y a los residentes les costó salir de Hecho el último día. “Creo que han disfrutado y recordarán su paso por el valle. Yo desde luego no me voy a olvidar de estos días, es mucho lo que aprendes de los artistas que pasan por Lo Mon y de su forma de mirar y de interpretar un entorno que para ti es cotidiano”, asevera López. “Valoras cosas nuevas que a veces te pasan inadvertidas en el día a día. Como organización, el proceso y el trabajo con ellos ha sido muy gratificante. Y sí, estamos plenamente satisfechos del trabajo de los cuatro residentes”.

Además, los vecinos han respondido muy bien a las necesidades que les plantearon los artistas. “Aitor ha podido fotografiar a gran cantidad de personas, se han vestido de traje tradicional, han subido hasta Castillo de Acher con los atrezzos… muchos han posado también para el documental de León e incluso han tocado instrumentos para las piezas musicales que ha compuesto en la residencia. Adela y Yoshimar han podido entrar en varias viviendas del pueblo, donde han trabajado, han recogido pigmentos y han sacado la esencia de los hogares chesos. Sin la generosidad de todos estos vecinos los proyectos no hubieran sido posibles”, enumera López.

Y es que gracias a esta y mucha otra generosidad, ya puede hablar de que se trata de un festival con sello propio. Para la coordinadora de las residencias artísticas, “Lo Mon bebe de la identidad marcada y arraigada de un Valle como Hecho, donde la cultura y las tradiciones se mantienen desde hace siglos, al igual que su lengua materna. Con Lo Mon queremos poner en valor toda esa cultura, los años de simposium que aquí se vivieron, y ayudar a que el espíritu artístico que caracteriza a este valle no se pierda, además de generar oportunidades para artistas emergentes que quieran venir a vivir un mes con nosotros y trabajar con esa ‘materia prima’. Reivindicar símbolos e imágenes de nuestra cultura y nuestras tradiciones a través del arte contemporáneo nos posiciona y nos hace reconocibles como pueblo”.

La iniciativa también se aprecia desde fuera de la provincia. “Por ahora Lo Mon ha sido una propuesta conocida a nivel provincial, aunque hemos tenido artistas nacionales e internacionales todos los años aún estamos en proceso de crecimiento. Este año nos unimos a una importante red de cultura rural europea, que esperamos nos dé un buen empujón para poder posicionarnos a nivel nacional y seguir generando cultura contemporánea en un entorno rural como Hecho”, afirma Elena López.

Para estas semanas de cierre, un deseo con obra por compartir es que los proyectos artísticos generados en esta edición 2021 “tengan el recorrido que se merecen. Desde Lo Mon vamos a poner todo nuestro esfuerzo en que así sea”. Y la apuesta para el próximo año está clara: “Seguir aprendiendo, mejorando y creciendo como festival”. 

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